El Chacal de Nahueltoro
La tumba de Jorge del Carmen Valenzuela, fusilado en 1963, que se volvió lugar de devoción en el cementerio de San Carlos.
En el cementerio de San Carlos, en Ñuble, está la tumba de Jorge del Carmen Valenzuela Torres, conocido como el “Chacal de Nahueltoro”. Es uno de los casos más conocidos de devoción popular hacia un condenado a muerte en Chile.
Lo que ocurrió
Valenzuela era un campesino pobre y analfabeto. En 1960 asesinó a su conviviente, Rosa Elena Rivas, y a sus cinco hijos, en las cercanías de Nahueltoro. Fue condenado a muerte.
En la cárcel de Chillán aprendió a leer y a escribir, a fabricar guitarras, se convirtió al catolicismo y mostró arrepentimiento. Su tutor, el sacerdote Eloy Parra, pidió el indulto; el presidente Jorge Alessandri lo rechazó, y Valenzuela fue fusilado el 30 de abril de 1963.
Una devoción incómoda
Según Memoria Chilena, su muerte dio origen a un culto incipiente, alimentado por la sensación de que su castigo había sido injusto: el hombre fusilado ya no era el mismo que cometió los crímenes. Su tumba sigue recibiendo visitas y placas.
Esta ficha no busca justificar los crímenes. Recuerda también a sus seis víctimas, y muestra cómo la religiosidad popular chilena ha convertido a algunos ajusticiados en figuras de devoción.
En la cultura
La película “El Chacal de Nahueltoro” (1969), de Miguel Littín, reconstruyó el caso y es considerada una de las obras más importantes del cine chileno.
Para visitar
El punto del mapa marca el cementerio, no la tumba exacta.